Esta obra comienza cuando Julio, un hombre prepotente y adinerado,
despierta en un hospital público luego de sufrir un accidente
automovilístico.
Dicho lugar genera
en él una gran impotencia y desea irse lo más pronto posible a un hospital
privado pero su mal estado le impide realizar ese cambio.
La humildad de ese
hospital desata su ira lo cual hace que trate de manera soberbia a las
enfermeras y médicos del lugar.
Ya que pasan los días y ningún conocido viene a visitarlo
se siente muy solo y recuerda a sus supuestos amigos los cuales no se aparecen
nunca.
Su esposa e hijo
no lo visitan gracias a los maltratos que sufrieron junto a él, pero en el
transcurso de estas situaciones conoce a una niña llamada Mercedes (Mechi),
esta niña posee unos ojos hermosos que sorprenden a Julio, ella se encuentra en
la misma habitación que él.
Julio se encuentra preocupado por recuperar un valioso portafolio
donde tenía pruebas de un negocio en el cual se apoderaría de unos terrenos, él
intenta usar a la mamá de Mechi para que investigue donde se encontraba su
portafolio pero no obtiene mayor resultado.
Mechi cambia sus planes y Julio se encariña con ella ya que lo
hace reflexionar sobre la vida que lleva y el valor que tiene.
Él intenta ayudarla pero lamentablemente Mechi tiene una
enfermedad terminal lo cual la lleva a la muerte y como último regalo le da su
muñeca de trapo para que él se la entregue a su nieta, a la que no ve
mucho, y que pase más tiempo con ella y su familia.
Esta obra escrita por Ramón Fonseca nos hace reflexionar sobre el
valor de la vida y las actitudes que debemos tomar con las personas ya sea a
las que amamos como a las que no conocemos.
Por Ruth Tejeda Coronel.

